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Itinierario Atlántico

Se trata de un recorrido por los principales paisajes vegetales del Atlántico Norte, una recreación de la vegetación arquetípica de biomas diferentes de la zona europea, en concreto el boreal y el templado.
En un futuro podrás también adentrarte y reconocer el Bioma Mediterráneo Europeo, así como los equivalentes de Atlántico americano, desde el canadiense hasta el tropical caribeño, con un helecho arborescente como símbolo común a todos ellos.
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BIOMA BOREAL EUROPEO


- BiomaBorealEuropeo.jpgEn la actualidad el itinerario abierto al público se inicia con el Bioma Boreal Europeo. La costa atlántica europea resulta, a igual latitud, menos fría que su homóloga americana.

Esto se debe, principalmente, a la predominancia de ciertos vientos y corrientes marinas, entre las que destaca la "corriente del golfo". Así, el mundo boreal europeo presenta, en su zona litoral, unas condiciones más oceánicas que se referente americano, lo que se traduce en un ambiente vegetal muy característico.

BOSQUES DE ABETO ROJO

A los oscuros bosques dominados por coníferas de los territorios boreales se les denomina "Taiga". Los bosques de abeto rojo (Picea abies) son los bosques más comunes en esas latitudes y ocupan zonas relativamente húmedas.

Los arbustos del sotobosque son relativamente escasos, solo enebros y algunos sauces. Entre las matas son abundantes diversos tipos de arándanos, la brecina y la camariña negra. En el suelo son muy abundantes los musgos, que pueden llegar incluso a formar una alfombra casi continua.

Los abetales se desarrollan de forma óptima siempre que exista una abundante capa de nieve en invierno, lo cual suaviza las duras temperaturas invernales y hace que la capa de suelo helado (permafrost) sea pequeña en estos bosques.

BOSQUES DE PINO ALBAR

En los ambientes más desfavorables con suelos secos, poco profundos o muy encharcados (turberas) crecen bosques dominados por el pino silvestre(Pinus sylvestris).

Son bosques bastante abiertos, con algunas matas dispersas como la brecina, la camarina negra, la gayuba y el arándano rojo. El suelo suele estar tapizado por líquenes fruticulosos y foliáceos.

Estos bosques crecen en los biotopos con condiciones ecológicas más duras, lugares rocosos en donde se acumula poca nieve y el suelo permanece helado varios meses al año, y en áreas en donde los incendios naturales son frecuentes.

BOSQUES DE ABEDUL DE MONTAÑA

El límite del bosque en las montañas boreales se sitúa a escasa altitud, unos 600 m. Lo forman bosquetes abiertos de abedules de montaña (Betula pubescens ssp. czerepanovii), retorcidos y de pequeña estatura.

En las áreas montañosas del sur estos abedulares forman una cintura estrecha de unos 50 metros, pero conforme subimos al norte, estos bosques ocupan más superficie y pueden llegar a ocupar una franja altitudinal de 300 metros o más.

Más al norte aún, cuando la taiga da paso a la tundra y dejamos el mundo boreal para pasar al ártico, este abedul es de las pocos árboles que a duras penas sobrevive.

PREBOSQUES DE ABEDUL PUBESCENTE

Los abedules, además, se comportan como buenos colonizadores de los claros que se crean en todo tipo de bosques.

En las zonas boreales es habitual la apertura de claros de dimensiones considerables, en el seno de pinares y abetales, provocados por corrientes de agua dulce (torrenteras), como la recreada en el propio Botánico, y/o fenómenos de aludes. Estos claros favorecen la entrada del abedul pubescente, por su importante papel recolonizador, junto a otras especies boreales de hoja caduca como el aliso gris (Alnus incana).


BOSQUES DE CARPE Y CARBAYO

En las zonas boreales europeas más cálidas aún es posible encontrar bosques caducifolios como éstos. Domina el carbayo, pero son ricos en diferentes especies de árboles y marcan la transición hacia los bosques caducifolios dominantes en los territorios templados europeos.

Además del carbayo que en general es dominante en la etapas maduras, son característicos los carpes, el tilo de hoja pequeña, el negrillo y el arce de hoja de plátano, entre otros. El estrato arbustivo es también abundante con avellanos, espinos, madreselvas y groselleros.

Se trata de bosques mixtos, que viven en las zonas más térmicas y ricas en nutrientes, en general ocupando poca extensión en las áreas más meridionales del mundo boreal.

SAUCEDAS BOREALES

Las saucedas arbustivas, muy frecuentes en toda Escandinavia, ocupan los lechos arenosos y fangosos de los márgenes de los arroyos y las zonas turbosas, permanentemente encharcadas, que abundan en el seno de la taiga.

En el mundo boreal, los sauces son muy diversos y existen varias especies peculiares, ausentes del sur de Europa.

En los arroyos de las zonas montañosas son frecuentes Salix glauca, Salix lanata y Salix lapponum, mientras que en la costa y zonas bajas son más frecuentes Salix myrsinifolia y Salix phylicifolia.

TURBERAS DE ABEDUL ENANO

Las turberas son comunidades formadas por musgos, plantas herbáceas y arbustos de escaso porte que viven sobre una acumulación de turba. Ésta se forma lentamente como consecuencia de la lenta descomposición de las plantas bajo condiciones de alta humedad y escaso oxígeno.

Hay muchos tipos de turberas en el mundo boreal que reciben diferentes nombres locales según los países: turberas palsa o en montículos, turberas altas o fog, turberas bajas o fen, turberas alcalinas, etc.

Aquí hemos reproducido un fragmento de turbera alta ácida (fog) que se forma principalmente por la descomposición parcial de un tipo de musgos, los esfagnos, y que se mantiene permanentemente húmeda debido al agua de lluvia.

CAÑAVERALES ANFIBIOS BOREALES

En los numerosos lagos, charcas y lagunas de Escandinavia se desarrollan abundantes herbazales higrófilos. Están formados por herbáceas perennes, juncos, espadañas, equisetos y otras plantas adaptadas a vivir en suelos permanentemente encharcados.

La composición florística de estos cañaverales depende principalmente de dos factores. El primero de ellos es la disponibilidad de nutrientes, especialmente la presencia de fósforo y nitrógeno. Los lagos con aguas ricas en nutrientes (mesotrofos) poseen en sus márgenes cañaverales mucho más ricos y diversos.

Otro factor ecológico importante es la duración de la estación de crecimiento, ya que según en que zonas los lagos pueden pasarse varios meses año congelados.
ALISEDAS BOREALES

Las alisedas boreales se caracterizan por participar en ellas el aliso gris (Alnus incana). En Escandinavia ocupan grandes extensiones de suelos húmedos mineralizados, a los pies de las laderas, en el borde de los arroyos y en las llanuras aluviales de pequeños ríos.

Junto al aliso gris (Alnus incana) también participan otros árboles como el aliso común (Alnus glutinosa), y cuando los suelos no están permanentemente encharcados el cerezo de racimo (Prunus padus), o incluso el abeto rojo y el fresno.

Al igual que ocurre en las zonas templadas, son muchas las alisedas que ha sido aclaradas y desmontadas en el mundo boreal para ser sustituidas por pastizales para el ganado.

PRADERAS BOREALES

En los territorios boreales existen grandes extensiones de pastos naturales, situados por encima de los límites de los bosques de las zonas montañosas. También abundan los pastizales seminaturales, obtenidos tras aclarar y desarbolar zonas de taiga, y que albergan una rica flora herbácea.

Los mejores pastizales en la tierras boreales se dan sobre las antiguas morrenas glaciares, en donde hay suelos que drenan bien sin encharcarse en verano, albergando entonces ricos pastizales que recuerdan a los que existen en las zonas europeas más meridionales.

MATORRALES BOREALES

Los matorrales más abundantes en el mundo boreal son los brezales, propios de las áreas montañosas. Aunque poco diversos en brezos, son peculiares en ellos, otras ericáceas, como la azalea procumbente (Loiseleuria procumbes) o Cassiope hypnoides.

La influencia oceánica hace que en Noruega y Finlandia existan brezales en zonas más cercanas la mar.

Otras ericáceas frecuentes en estos matorrales son la gayuba alpina (Artostaphylos alpina), la camarina negra (Empetrum hermafroditum), u otras plantas que en la Europa templada sólo se encuentran en las altas montañas como Dryas octopetala, o Elyna myosuroides.

BIOMA TEMPLADO EUROPEO

El Bioma Templado Europeo está representado por dos espacios naturales de gran valor, la Carbayera de El Tragamón declarado Monumento Natural del Principado de Asturias, y una fabulosa aliseda natural, parajes ambos muy comunes en el mundo Atlántico.


ALISEDA RIBEREÑA

Acceda a ella bordeando el estanque de la barca y pasando por debajo de la cascadona con su ingenio acuático. Una pasarela de madera le invita a visitar una de las alisedas mejor conservadas del norte Peninsular.

Actualmente es difícil encontrar alisedas maduras bien formadas, ya que han sido reducidas a estrechos bosques lineares, junto al río, delimitados por terrenos de cultivo.

Otras veces, las riberas naturales se ven invadidas por plantas alóctonas, como chopos, robinias, o budjdelias. Disfrute de esta maravilla singular e impresionante.

CARBAYEDA ACIDOFILA

Este espacio ofrecerá el aspecto clásico de las carbayedas de suelos pobres, permitiendo comparar su cortejo florístico con el de la "Carbayeda del Tragamón", sometida a explotación antrópica. Trazos de estos bosques pueden encontrarse en todo el noroeste peninsular de influencia atlántica, desde Lisboa hasta los Pirineos, siendo muy frecuentes en el resto de Europa.

Regrese al jardín de nuevo y cuando llegue a la caseta de baños, entre y podrá obtener más información acerca del industrial Florencio Valdés.
 
BOSQUE MIXTO

La mayor parte de estos bosques han desaparecido, ya que al ocupar suelos ricos y profundos han sido sustituidos por tierras de cultivo. Antaño fueron muy extensos en las áreas templadas y oceánicas europeas provistas de suelos ricos.
En ellos son además muy abundantes los arbustos, siendo característicos de sus orlas, los cornejos, los boneteros y los avellanos, y la flora nemoral, que es muy rica y variada. Junto a las alisedas estos bosques son los que mayor número de plantas distintas albergan.

HAYEDO

Como consecuencia del manejo forestal al que se les somete suele tratarse de bosque muy homogéneos, prácticamente formados sólo por hayas, todas uniformes y con la misma edad. En los pirineos se enriquecen con la presencia de abeto albar (Abies alba).

La lenta descomposición de la hojarasca, y la escasa luz que penetra en el bosque provoca que el estrato herbáceo sea pobre y las matas y los arbustos casi inexistentes. Se trata de unos bosques muy "limpios" por los que se camina muy bien.

ALISEDA PANTANOSA

Muy pocos árboles soportan los ambientes de las alisedas pantanosas, sólo alisos y abedules y sauces. En el sotobosque son características la presencia de musgos formadores de turba (esfagnos), y grandes cárices. Como orlas y en los claros de estas zonas pantanosas viven extensos cañaverales y herbazales higrófilos.


CARBAYEDA DE EL TRAGAMÓN

tragamonTan sólo los "soutos" de castaños, y alguna carbayeda como ésta, representan ejemplos de bosques adehesados, tan frecuentes en el mediterráneo peninsular. Gracias al sistema mixto de explotación, la "Carbayeda del Tragamón" conserva aún carbayos centenarios, que se acompañan de algún que otro castaño "de fruto", aprovechados para la producción de castañas.